La Bien Querida
El día que te conocí, llevabas todo el pelo alborotado, con esa cara de niño malo, me miraste de arriba a abajo, y dijiste que sí, que sí que tú te venías conmigo. El día que te conocí, en algún sitio y en algún lado, me agarraste sin más de la mano y me besaste con gran descaro, y yo sentía que así, que sí, que ya me estaba enamorando, que ya me estaba enamorando. Un mes después cuando te ví, en otro sitio, en otro lado, toda la noche sin dormir y con el cuerpo descolocado. me dijiste que sí, que sí, que esto aún no se ha acabado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario