viernes, 22 de agosto de 2008

de lo nuevo poco

Me levante temprano de un sueñito reponedor, de esos que dan ganas de estar en sueños entremedio de sabanas de animalitos, como dinosaurios por siempre.
Pero me levanté, me duche, fue una de esas duchas reponedoras, con agua ni muy fría ni lo opuesto.
Cuando por fin pude salir de mi casa, la mañana no era la misma, si no que el cielo estaba de un color mas rosa o magenta. Algo muy frikeado, entonces me dije a mi misma "monti lob, anda a buscar tu paraguas del mismo tono que el cielo, de el cielo que se caerá" pero no lo hice ya que me percaté de que no se divisaba ninguna nube sobre el amplio cielo de la ciudad capital.
Como no había nubes, simplemente salí, ja! me miré por dentro para ver si estaba todo en su lugar, los pulmones igual de negros, el corazón igual de helado, el páncreas sangrando. Todo bien me dije.
Seguí caminando, perdida en los edificios y calles sin llegar a destino, me había perdido, sin embargo conocía ese camino mejor que nadie, lo hacía todos los días desde hace mucho tiempo, simplemente que los chanchos voladores no me dejaban ver nada en mi camino. CHANCHOS
Un chancho me cubrió los ojos con una venda, me sentí pesada en mi alma. Un cocodrilo me ató las manos, pero no sentí mi sangre presionada.

Me subieron a un búho gigantesco y me llevaron lejos a un lugar conocido, cuando por fin pude ver, como un espejismo, muchos colores, era un oasis de acuarelas brillantes de colores hermosos y montañas moradas y ríos de jugo de frutilla.

Me mire por dentro, pero no pude ver nada.

1 comentario:

Profe Felipe dijo...

Encontré mala onda el comentario así que lo borré instantáneamente. Luego me metí aquí y resultaste ser tú.
A fin de cuentas fue la ruta hacia tu blog, lo que se agradece. Y a propósito, mira tú cómo te has puesto real maravillosa.
A lo mejor mi texto sí es medio fome, pero no es de los textos míos, así onda míos. Ahora, a lo mejor los textos míos (así onda míos) no son más divertidos, qué sé yo, pero son distintos. Si te interesa te puedo mostrar algunos por ahí.
Por lo pronto, creo que voy a sapear algunas cosas que has escrito tú. Que no te dé vergüencita como a veces te ocurre.
Chao.