Antes, cuando era chico yo quería tener una hermana menor, para poder mandarla. Pero ahora que la tengo, me arrepiento.
Resulta que en vez de poderla mandar, tengo que llevarme todo el día haciéndola aparecer. Porque mi hermana ji es lo más desaparecida que hay, y también es creída. Y cuando no se cree la caperucita roja, se cree la bella durmiente y estrepitosamente se desaparece. Entonces a la mamá ni siquiera le importa que yo tal vez voy a hacer una tarea, sino que me implora que la busque.
Que la busque la Domi digo. Nunca la encuentra ... por favor papelucho, que voy a enloquecer. Es que iba a hacer las tareas.
Las haces después, mi lindo y asoma lagrimones. Papelucho déjate de sermones y busca a tu hermana. No puede estar muy lejos. Estaba aquí hace un momento.
Dónde podrá estar decía mi mamá. Tal vez en el balcón le dije.
Dime papelucho¿ por qué pensaste que la niña estaría n el balcón?. Porque antes yo había dicho “ tengo una idea”
¿Y eso que tiene que ver con el balcón?
Ella cree que las ideas andan por el aire, y seguramente le dieron ganas de tener también una.
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